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Día Mundial contra el Cáncer de Mama

«Hoy es el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama y, aunque no suelo hacerlo, voy a compartir una historia personal sobre esta enfermedad porque es importante conocer lo fundamental que es disponer de tests genéticos para diagnosticar y/o evaluar el riesgo de tenerlo. #CancerMama #CancerResearch

Mi árbol genético (como el árbol genealógico, pero indicando el tipo de cáncer, edad y fallecimiento, si es el caso) es una obra maestra digna de estudio. Como me he mudado bastante, he tenido que describirlo varias veces a médicos de cabecera, y sus caras suelen ser así 😱.

Lo tenemos todo, papá. Al tener una familia tan grande, no es de extrañar que aparezcan varias enfermedades. Sin embargo, siempre supimos que el cáncer corría fuerte en nuestros genes, especialmente por la edad a la que aparecían. Aún así, siempre es un golpe duro cuando llega.

Los tests de diagnóstico han mejorado mucho en los últimos años, y la CIENCIA ha desarrollado herramientas diferentes con sus ventajas según las necesidades que tengas. En el caso del cáncer de mama, no es lo mismo una ecografía, que una mamografía, que un test genético.

Por mi historia familiar y la presencia de bastantes nódulos en ambos pechos desde que tengo memoria, mis revisiones han sido más frecuentes que la media. Estas revisiones (ecografías y palpaciones) se hacen cuando el RIESGO en ti es mayor que en la media, para entendernos.

Hasta que llegó el día en que un familiar dio positivo en un gen que estaba relacionado con el cáncer de mama (y otros). Esto fue relativamente aleatorio, gracias a que la CIENCIA sigue investigando y revisando pacientes y muestras anteriores para nuevos tests que se desarrollan.

Si hablamos de cáncer de mama, hablamos de BRCA1 y BRCA2 (aunque no son los únicos), porque tener mutaciones en estos genes aumenta bastante el RIESGO de sufrir cáncer. Es importante recalcar que el RIESGO no es un diagnóstico, es una probabilidad aumentada. No es un 100%.

Aún así, no es una noticia que te tomes con calma y alegría. Obviamente. Sin embargo, mi reacción a la noticia de que debía hacerme el test genético fue un gran suspiro de alivio. ¿Por qué? Pues porque creo en el poder de la CIENCIA 🤓.

Este test positivo a un marcador genético de riesgo de cáncer de mama (y otros) era la confirmación de que nuestro árbol genético estaba por encima de la media en probabilidades, y habíamos identificado un posible culpable. Además de lo valioso que es para la investigación.

A principios de año, solicité el test genético a mi médico de cabecera, me sacaron sangre dos veces (protocolos extraños de Alemania) y meses después me dieron el resultado. Mi resultado en sí no es importante, yo solo soy una persona cualquiera, pero os voy a decir qué es importante.

La información.

Cuando se dice que la prevención o el diagnóstico temprano es lo más importante, determinante, eficaz y todo para una enfermedad, es cierto. La información que dan este y otros tests que evalúan el riesgo a desarrollar una enfermedad es crucial para diseñar tu propia estrategia de prevención.

Si el resultado es negativo: perfecto, un riesgo similar al promedio y a seguir con las revisiones como las tenías. Si el resultado es positivo: perfecto (sí, perfecto), un riesgo mayor al promedio, pero, como ahora lo sabes, puedes ajustar las revisiones a una mayor frecuencia o diferentes tests.

Vamos a ser claros, si tienes la mutación, el hecho de hacerte el test y que salga positivo no va a cambiar que la tengas. O sea, el problema ya estaba ahí. Y sí, seguramente el golpe inicial no te lo quita nadie. Pero, ¿sabes lo protegida que estarás si utilizas esa información?

Serás una privilegiada si te comparas con todas las personas que también tienen esa mutación y no se hacen las revisiones acordes con su riesgo. Seguramente, si